También Lucharon: El prólogo

También Lucharon

Es simplemente el preludio de lo que estoy investigando y escribiendo. Pero en este día tan particular no puedo dejar pasar la ocasión para compartirlo con ustedes...

Prólogo

Ríos de tinta se han escrito sobre la década de los ‘ 60 y ‘ 70. Algunos pocos se refirieron a las personas con discapacidad. Sin embargo, quienes fueron secuestrados, torturados y asesinados por el Terrorismo de Estado quedaron sumergidos en el olvido al igual que sus militancias.

Hablar de militancia y discapacidad es rescatar una historia que pocas y pocos conocen. No obstante, partiremos de algunos antecedentes históricos que nos sirvan para comprender la lucha que llevaron a cabo en décadas posteriores y las causas por las cuales hoy está estancada, gracias al divide y reinarás impuesto desde 1976.

El concepto de militancia, al igual que el de discapacidad, ha sufrido muchos cambios a través del tiempo. Por dicha razón, vamos a contextualizarlo e iremos viendo una película que algunas y algunos vimos pero con protagonistas muy particulares.

La principal se dio, en el peronismo, a través del Frente de Lisiados Peronistas pero otras y otros estuvieron en los asentamientos y en las villas junto con los militantes de Cristianos para la Liberación. Y hubo quienes se asomaron a la lucha armada, aunque no son tan conocidos.

Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mar del Plata fueron algunos de los lugares en donde vivieron y militaron.

Pero tampoco podemos olvidar la relación con el capitalismo y el socialismo, porque son diferentes miradas con respecto a lo discapacitante. Para el primero, el colectivo es un sobrante que debe ser desechado y para el segundo, constituye una fuerza que debe ser incluida de acuerdo a sus capacidades.

Este entramado histórico, político y social es el que vamos a tratar de ilustrar, de mirar con otros lentes a 40 años del golpe del ‘ 76. Y también vamos a echar luz sobre aquellos que la justicia aún no los reconoce en las causas por delitos de lesa humanidad.

De esta forma, habremos contribuido a sacarlos de la oscuridad en la cual están desde hace años. Nadie se acuerda de ellas y de ellos. Y nadie mejor que una persona con discapacidad para dar cuenta de su ejemplo que toma como guía para su propia lucha que, aún no siendo compartida, sigue adelante a pesar de las garras imperiales y del capital que, por supuesto, no perdonan esa osadía de desafiarlas…

53 batallas

Disc-lucha

Contra el capitalismo y el imperialismo. Contra la impunidad, por memoria, verdad y justicia sin olvidos, perdones y reconciliaciones. Contra las violaciones a los Derechos Humanos de hoy a las personas con discapacidad, las y los pobres, y los pueblos originarios. Contra la supremacía de lo privado sobre lo público en todos los ámbitos; en particular, en lo educativo. Contra el saqueo organizado de nuestros recursos naturales, también llamados bienes comunes. Contra la violencia de género y el abuso sexual infantil. Contra las divisiones eternas que impiden la construcción de una alternativa política que permita superar este genocidio por goteo que, desde hace años, venimos sufriendo las y los argentinos.

Contra todo lo anterior, y tal vez me he olvidado de algo, batallé y sigo batallando. Sigo contra la corriente sin pensar en el que dirán o que me llamen "zurdito". Sólo se que tengo humanidad. Lo demás es pura espuma. Mi espada es la palabra transformada en notas periodísticas que publico en este blog o en Gacetillas Argentinas, junto con mi labor televisiva en Incluyendo, el programa sobre discapacidad que se emite por Barricada TV.

Es una elección de vida, aún en plena soledad real más que virtual, que me permite continuar viviendo en el medio de este sistema que enferma, discapacita y mata. Que discrimina, impone la culpa y el miedo, también el terror, a través de su cultura represora con toda su fuerza desde la sociedad y el Estado.

Pareciera que estoy mirando con la ñata contra el vidrio. Pero no. Cada nota o cada programa de televisión es un sablazo dentro de la batalla de ideas, la cultural que llevo a cabo contra viento y marea.

Llegué a la medianía de mi vida, con avances y retrocesos, con luchas compartidas y otras en magra soledad. Tal vez, sea la hora de empezar a dejar algo para las futuras generaciones. Y en eso estoy. Todavía lo estoy amasando porque me cuesta más que antes. Pero los sueños se van a ir cumpliendo de a poco. No aspiro a la fama ni al estrellato, simplemente al respeto por mi condición de persona con discapacidad y docente a punto de jubilarse.

Llegué a los 53 pirulos y comienza otra etapa de mi vida. Más sosegada y menos agitada. Hubiese deseado llegar un poco más lejos, pero no pudo ser. No me dejaron. O a lo mejor, me dejarán luego de pasar al sector pasivo. Es hora de praxis y no, de mera teoría. De palabras estamos llenos. Todos hablan, pero pocas y pocos hacen. No me hace falta caminar mucho. Ver las redes sociales con me gusta, me encanta y me enfada. Algunos leen y muchos clickean. Es la paranoia social de Internet que pretende dominarnos a través de ellas e impedirnos llegar a lo concreto.

Me esperan tiempos de lectura y escritura sin prisa y sin pausa, como también de hacer lo que pueda porque admito que tengo límites físicos que apenas puedo superar. Pero también habrá práctica concreta. No sé como ni cuando. No lo tengo definido. Lo único que sé, con seguridad, es mi convicción de continuar luchando contra todo aquello que atente contra la humanidad en el medio de la voracidad capitalista.

No veré la Revolución, pero estoy seguro que todavía me esperan muchos actos revolucionarios en esta guerra que sabe de gratitudes y de ingratos. Ante cada derrota, volver a empezar como el primer día. Son las leyes de la guerra, como hablaba el "Turco" Haidar. Sabemos que es así. Y el peor error que podemos cometer es esquivar el bulto cuando se trata de transmitir nuestras experiencias a las futuras generaciones y de no hacernos cargo de nuestras equivocaciones, o no actuar en el preciso instante donde se juega la partida final de ajedrez que nos quieren imponer.

Pero llegué. Y sé que no estoy solo. Aunque no lo parezca, lo virtual también ayuda. Lo real tardará un poco más pero estoy seguro que llegará. Porque ya no me basta con un programa de televisión. Necesito ser y estar con otras y otros. Y a lo mejor, curar esta soledad que me acompaña desde hace tantos años, porque muchas no quieren problemas o tienen sus rollos. O buscan la figura perfecta, el macho de los figurines de moda. No lo soy. Como canta Sandra Mihanovich, soy como soy. Y no pienso renunciar a serlo.

53 batallas. 53 años. No es poca cosa. Puede ser poco, pero también mucho. La bronca continúa como el primer día. Ya es difícil que me transforme en conservador, porque prefiero transformar. Es difícil que pierda esa esencia que me acompaña desde hace años, pero necesito hacerla realidad. Mi futuro siempre será incierto. Las ideas van y vienen. Las prácticas también. Nada es eterno. Pero estoy seguro de algo: siempre seguiré siendo el mismo combatiente en primera fila y para lo que se necesite para dejar de conciliar con el capital y el imperialismo que nos azota en este agitado presente.

Un pequeño adelanto...

También Lucharon

Nociones Discapacidad

Apenas son las tapas que he diseñado para dos de mis futuros libros, los cuales van madurando poco a poco como el buen vino. Por supuesto, sin contar con un texto simple que verá la luz en los próximos meses destinado a la orientación de las personas con discapacidad y sus familias en nuestro país sobre los trámites, picardías y otras experiencias que solemos transitar durante nuestras vidas.

El primero, “También lucharon”, será un recorrido histórico para tener en cuenta la lucha del Frente de Lisiados Peronistas y otras y otros militantes que supieron poner el cuerpo en la década de los ‘ 70, pero también un análisis de la coyuntura de ese entonces en términos políticos y económicos vistos desde una persona con discapacidad como quien esto escribe, mientras que el segundo, “Nociones de discapacidad”, será una ampliación del texto que les comentara anteriormente que será destinado a estudiantes, docentes, militantes y todo aquel que quiera y sienta saber sobre lo que le pasa a quienes adquieren algún tipo de discapacidad. Serán palabras simples para conceptos complejos en ambos. Tal vez, alguna parrafada científica se me va a escapar pero basta con preguntarle a este servidor.

En el horno, quedan mis memorias sobre mis años de docente en la escuela media pues ellas verán la luz, cuando obtenga la jubilación. Por ahora, resulta inconveniente dar a conocer algunas cosas. Instinto de supervivencia que le dicen... Experiencias, vivencias y trucos de un docente con discapacidad que, no tengo dudas, serán bienvenidos para quienes se atrevan a dar clase en la escuela común. Y por último, quedan mis poesías de hace más de 30 años, pues falta la transcripción y selección temática de cada una de ellas. La enorme variedad hace imposible titular el libro. Pueden ser uno, dos o tres. No lo sé.

Por todo esto, va a bajar el ritmo de mi actividad periodística en Gacetillas Argentinas. No me queda otra opción que redistribuir el tiempo para lograrlo. Van a ser ediciones de autor porque sabemos que este tipo de publicaciones no le interesa a ninguna editorial y todas quieren cobrar la impresión. Veremos como verán la luz a medida que se vayan escribiendo y terminando.

Prefiero aprovechar mis pocas o muchas neuronas en dejar algo para todas y todos. Que sea útil y, a la vez, se constituya en testimonio vivo de la lucha para los que están y por los que vendrán. Será otro acto revolucionario, como bien afirma el compañero y amigo Alfredo Grande. Y de eso no me quedan dudas...

¡ Hasta la victoria siempre “Cachito” Fukman !

Cachito Fukman

Foto: CORREPI

Se nos fue un imprescindible, un militante de fierro que, desde la Asociación de Ex - Detenidos - Desaparecidos y el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, supo encabezar las luchas por los Derechos Humanos de ayer y de hoy.  Siempre con pocas y sabias palabras, cuando intervenía en alguna reunión o le realizaban alguna entrevista.

Me enteré durante la emisión de Incluyendo, el programa que conduzco y que se emite por Barricada TV, pero no había ningún tipo de confirmación y como es mi costumbre, prefiero que se constate lo ocurrido antes que darlo a conocer al aire. Mientras tantos genocidas de ayer y de hoy siguen con vida, hoy estoy triste porque se fue un impulsor de las luchas populares.

Recuerdo, como si fuera ayer, la entrevista que le realizara durante una de las Jornadas Culturales por la Aparición con Vida de Luciano Arruga. Corto y conciso, su voz cortaba el aire como un cuchillo entre los dientes. Ese mismo espíritu lo advertí durante la organización de la marcha por el 25º aniversario del asesinato de Walter Bulacio. Su palabra justa nos guió para llegar al objetivo de conmemorar al joven que fuese detenido y asesinado por el Comisario Expósito de la Seccional 35ª de la Federal, y lanzar la Campaña contra las Detenciones Arbitrarias.

La tenía clara. Sobreviviente de la ESMA, era un referente ineludible a la hora de las tácticas y las estrategias. Nos quedará el recuerdo del militante incansable, del luchador a brazo partido y del hombre que supo dar testimonio del genocidio durante la última dictadura cívico, militar y religiosa.

De mi parte, acompaño el sentimiento de las y los compañeros y familiares en este triste momento, pero "Cachito" estará siempre con nosotras y nosotros. Encabezará las marchas desde donde se encuentre y su luz nos guiará hacia la victoria.

¡¡ "Cachito" Fukman presente !! ¡¡ Ahora y siempre !!